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Nueva técnica evita hemorragia y riesgo vital en cesáreas con histerectomía obstetrica

15 de Junio de 2010 Nueva técnica evita hemorragia y riesgo vital en cesáreas con histerectomía obstetrica

Con la nueva técnica la pérdida sanguínea y riesgo vital son mínimos. Un equipo médico multidisciplinario de la Maternidad del Hospital Clínico UC protagonizó esta inédita experiencia médica para Chile.

El pasado miércoles 16 de octubre, en la maternidad del Hospital Clínico de la Universidad Católica, se vivió un acontecimiento pionero para nuestra medicina. Ese día se utilizó por primera vez en el país una moderna técnica quirúrgica endovascular para impedir la hemorragia de una paciente que debió ser sometida a una histerectomía obstétrica posterior a una cesárea, debido a una anomalía denominada acretismo, que significa la adhesión e invasión parcial o total de la placenta en el útero.

Si bien la incidencia de esta anomalía es baja –en uno de cada mil o dos mil partos se da el acretismo- su complejidad requiere la histerectomía de urgencia, lo con conlleva una hemorragia de proporciones y por ello el riesgo vital de la madre. En Chile unas siete madres mueren al año por hemorragias post parto, muchos de estos casos son por Acretismo placentario.

Si hasta ahora las pacientes pierden varios litros de sangre en la extirpación post parto del útero y debían además permanecer largo tiempo en la UCI, a partir de este avance quirúrgico las mujeres que requieran de esta compleja intervención obstétrica podrán minimizar la pérdida de sangre y no requerir cuidados intensivos pudiendo estar pronto con su recién nacido.

“El acretismo es una grave emergencia obstétrica del post parto inmediato. Se produce un sangrado abundante, que sólo se puede detener extirpando el útero, lo que llamamos histerectomía obstétrica. La mujer pierde cerca de seis litros de sangre, todo el volumen de su cuerpo, por lo que se requiere de un equipo médico multidisciplinario y de unidades de sangre suficientes para la abundante transfusión. Pero a partir de esta innovadora técnica de cateterismo hipogástrico, al menos innovadora para Chile, se evita la grave hemorragia y se permite la pronta alta médica de la madre. Lo que aquí se hace es anticiparse a los riesgos y evitarlos”, explica el gineco-obstetra Jorge Carvajal, especialista en Medicina Materno fetal de la UC que lideró esta inédita cirugía en la que participaron distintos especialistas del Hospital Clínico de la UC.

“El valor de esta inédita experiencia es la posibilidad de implementar este nuevo procedimiento para futuros casos similares en un hospital que de las garantías a nivel médico y técnico, como lo es el de la Universidad Católica”, subraya el gineco-obstetra Jorge Carvajal.

En que consiste la cirugía

Este procedimiento endovascular, aplicado en la histerectomía post cesárea, consiste en bloquear la irrigación al útero, proveniente de la arteria hipogástrica. La obstrucción del flujo sanguíneo se logra mediante la colocación de un catéter en cada una de las arterias hipogástricas (izquierda y derecha), antes del parto, para luego inflarlo tras la cesárea y así impedir la hemorragia del útero invadido por la placenta. El catéter fue colocado por la doctora Soledad Loyola, radióloga intervencionista, especialista en este tipo de intervenciones.

“Lo que permite esta técnica es adelantarse a la emergencia sanguínea, para que apenas nazca el niño el especialista a cargo de este procedimiento –un radiólogo intervencionista- infle los catéteres ya instalados en la arteria hipogástrica y de esa forma obstruir el flujo de sangre al útero. Así uno como obstetra puede realizar la histerectomía de emergencia sin el caótico cuadro que implica la hemorragia. Un par de semanas atrás tuvimos una histerectomía obstétrica convencional, a otra paciente, que requirió 23 transfusiones y que estuvo dos semanas en la UCI, con peligro de muerte. Pero con la nueva técnica la misma histerectomía requirió sólo de una transfusión y al día siguiente la paciente ya estaba con su recién nacido. Las ventajas de este procedimiento son enormes”, precisa el doctor Carvajal.

La paciente de 34 años, beneficiaria de Fonasa, costeó de modo particular el procedimiento y los dos catéteres utilizados en la cirugía endovascular. La inversión de los catéteres es la cuarta parte del gasto en que habría incurrido para solventar la transfusión sanguínea, que habría sufrido por la hemorragia post cesárea sin esta técnica.

“Disponer de este procedimiento y de este completo equipo multidisciplinario en todo el país será muy costoso y complejo. Por ahora sí es factible la derivación de estos casos al Hospital Clínico de la UC, dónde se realizó esta pionera técnica y donde se tiene especialistas muy calificados para esta intervención. Recordemos que al año en Chile son escasas las pacientes que requieren esta operación”, dice el doctor Carvajal.

Cesáreas y acretismo

Chile es uno de los países con más altos índices de cesárea del mundo, con un 40 por ciento del total de partos. La cesárea es una operación muy útil, y que permite mejorar el resultado perinatal cuando es bien indicada. Sin embargo, como toda cirugía, conlleva un riesgo para la madre (mayor que el del parto), lo que hace indispensable utilizarla sólo en casos bien justificados y no por la simple opción del médico o la paciente.

El antecedente de una operación cesárea en el embarazo previo es el principal factor de riesgo para que se produzca una placenta previa (0.67% luego de la primera cesárea; 1.8%; 3%; y 10% luego de la 2ª, 3ª y 4ª cesárea respectivamente). Y la placenta previa en asociación al antecedente de cesárea es el principal factor de riesgo de Acretismo placentario (23% de riesgo en caso de placenta previa y una cesárea; 35%, 51% y 67% con el antecedente de 2, 3 o 4 cesáreas respectivamente).

El Acretismo placentario se puede diagnosticar (o al menos sospechar) mediante ecografía durante el embarazo, permitiendo planificar un parto por cesárea, y en este caso contemplando el procedimiento endovascular, vital para la salud de la madre que eventualmente deberá someterse a la histerectomía obstétrica.
El acretismo suele presentarse en pacientes con placenta previa, pero en especial en las que han tenido cesáreas anteriores. Mientras más partos por cesárea tenga la embarazada en su historial clínico, mayores son las probabilidades que sufra un acretismo placentario. Este antecedente hace más preocupante aún la alta tasa de cesáreas practicadas en Chile si imaginamos lo que sucederá en el futuro cuando estas madres decidan tener su segundo o tercer hijo.

 

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